Se atreven a seguir mis locos desmadres...

viernes, 28 de mayo de 2010

Vómitos, diarreas y sangre, con papá

Mis hijos me adoran. Nunca lo he dudado. Me lo dijeron desde mucho antes de hablar. Amores puros y divinos de besitos, sonrisas, topi-topi, sobeteo, carcajadas... de todo. Pero igual -desde bebitos- al enfermarse lloraban y gritaban cuando yo los atendía. Al acercarse su papá, cesaban los gritos; sí quedaban lagrimitas, pero nada de gritos. Hasta se le recostaban al hombro.

¿Se sentían más seguros con él? ¿El pecho más ancho? ¿Los brazos más fuertes? Probablemente. Pero siempre le digo a mi esposo que a mí me quieren más porque me liberaban de sus vómitos, sus churretas y la bendita O+. Sólo me dejaban atenderlos cuando la fiebre era muy alta y necesitaban los baños de agua fresca. En situaciones de vómitos, diarreas, o cortaduras, sólo se dejaban atender de su “paaaaaaaaaa-paaaaaaa”.

Soy muy injusta cuando lo bromeo; pero él me bromea a mí también. La única vez que me tocó manejar un evento de sangre/emergencia/hospital, reaccioné muy bien hasta que ví al muchachito.

Cuando me llamaron “del cuido”, me doraron la píldora. Lo entendí como una “emergencia light” porque era una “cortadurita” en la cara. Mientras conducía desde la oficina hasta el lugar del accidente donde lo cuidaban pensaba en la estrategia de la ruta para llevarlo al hospital. En las tarjetas del plan médico, en que le avisaran a mi esposo cuando me llamara a la oficina (recuerdo que no había celulares).

Ahora bien, cuando me entregaron al muchachito con una toalla machada de sangre, pegada de medio lado de la cara, me preocupé “un poco” más.

¡Horror, dijo Mamá Gallina!” Era tanta y tanta, tantísima sangre que pensé que necesitaría trasfusiones de varios donantes. No quise ver el golpe por si al sacarle la toalla se desangraba completito. Temblé como una hojita de sauce llorón con la brisa de Navidad; pero me hice la fuerte. Le hablé de lo valiente que él era, con la esperanza que no se diera cuenta de la madre cobarde que tiene. Llegué al hospital y entré haciendo alboroto por la Sala de Emergencias.

- “¡Ayúdenme! ¡Tengo un niño muy herido!”, clamé a gritos, a sabiendas de que el personal de emergencias está “curado de espanto”, porque me miraron como si dijeran, “otra histérica más”.

En lo que llenamos el papeleo, habían acostado al muchachito, y… ¡le habían quitado la toalla de la cara! Cuando me acerqué, pensé que le veía el cráneo y que le había volado la nariz; que había perdido los labios y la dentadura de leche.

-"Venga Mamá, tranquilice a su hijo”

- “¿Yoooo?”

- “¿Usted no era la mamá?”

- "¡Ay mi hijito tiene sangre!”, y eso fue lo último que dicen que dije porque me desplomé sin repensarlo. Todos "tenemos sangre".

Al rato llegó mi Superman. En ese momento lo pensé como el caballero vestido de brillosa armadura plateada, presto a atacar al dragón para salvar a esposa desmayada e hijo ensangrentado. Lo ví corriendo sobre un caballo blanco, y como en las películas, a cámara lenta el trote del corcel agitaba las crines blancas… ehhhh… mmm…, tanta blancura… me di cuenta que deliraba y la blancura era la de las batas de los médicos, y que a mí me atendía la enfermera que auxiliaba a mi bebé herido.

Si en algún momento surgió duda, ese día, Mi Hijo Favorito de los Mayores me reafirmó que en caso de vómitos, diarreas y sangre, ¡con Súper Papá se sienten más seguros!

Es que su madre, se desMadra.

(Foto de la Web)

13 comentarios:

Margarita dijo...

hola Casi! te escribo desde la compu de mi hija preadolescente de casi 12 ¡ya doce! añitos.
cuando arregle mi compu me leeré todo tu nuevo blog, me encanta leerte.
yo no tengo un marido que ponga orden porque soy madre soltera y con una hija preadolescente ¡te imaginas! a cada rato debo recordarme que es una niña, me obliga a comportarme como una adulta, en fin.
te mando muchos besitos y me voy a ver los dibujitos.
besos besos!

Cassiopeia dijo...

Margarita, conocerte y admirarte fue una cosa.
No creo que la maternidad tenga que ver con el estado "civil", al que yo llamo de maridazgo.
Eres madre/madre. Y ya. Te la gozas solita, con quien tú escojas.

Doce años la Niña Bonita...Preadolescente... wow... Qué bendición que se tienen las dos!

Te espero, a ver si nos hablamos por msn cuando se arregle tu compu. La mía, más vieja que Matusalén, no aguantó más visitas al Dr. Computer, ni expansiones de memorias, ni un pepino. Mucho me rindió con las palizas que reciben en mis manos.

Besos!

Cuetzpallin dijo...

Jajajaja, aay Cassio!! si hubieses estado en el lugar de mi madre habría pasado una de dos situaciones: vivirías desmayada, o te adaptas a ver sangre todo el tiempo. Y es que mi pobre madre, con estos hijos tan latosos y tremendos que tuvo, casi obtiene tarjeta de "cliente frecuente" en la sala de urgencias. Hubo una semana donde tuvo que llevar a los tres crios q en ese entonces tenía en dias seguiditos, porque a cada uno se nos ocurrió la "puntada" de requerir de puntos en la cabeza, un dia tras otro. En fin, mi super papá estaba de viaje en ese entonces, pero que bueno que el super papá de tus hijos está ahi para esas situaciones, nomás a veces no se nace para ciertas cosas, jeje.

Besotes!!

Mayo dijo...

Wowwwww!!!!
Hasta ahora mi nena no tiene nada que ver con sangre, pero definitivamente para urgencias voy yo, que apenas se raspa la rodillita y el papá ya está hecho un manojo de nervios, noooooo.
Después hay que atenderlos a los dos!!! jajajaaa
Ni modo, mi esposo es mucho más nervioso además de débil x su niña.
Un beso, y gracias.

MacLovia dijo...

ya estoy aqi...he estado leyendo y como siempre esTupendo¡¡¡¡¡
y pues creo q pronto te agregare un poemiTa de Amor dedicado a mi hijo...porq qiero q sepas q a mis 40 años, Dios me esta dando la bendicion de acoger un honguito...solo pido salud, nada mas
besitos cassio
Mac

Cassiopeia dijo...

Mac!!!
Angel de Amor!!!
Así que ya sé por qué no te encontraba! Estabas haciendo hongos?
No conozco la expresión, pero me la imagino.
Poemas?
Siiiii! Los que quieras! y los ponemos en lo que acabo de determinar que serán posts deMadres /coMadres
Besos

Capuchino de Silos dijo...

Reguapa: Tienes en el correo particular una cosita que te viene que ni al pelo.
Dime si te gusta o no.

Besos mil, todos de mil colores.

Capuchino de Silos dijo...

La entrada, como siempre, estupenda, de madre genial.

Cassiopeia dijo...

Capu, entro y busco... pero no es en el gmail? No lo veo...
De todas formas, gracias por pensar en mi.

MacLovia dijo...

aaaahhh creo q no me expLiqe bien, es a q a mi me dicen hongo...(soy un honguito solitario)por eso mi bebe sera otro ser igual, jajajaja
oki ya casi termino
besito cassio

Mac

Cassiopeia dijo...

Qué lindo honguito tendremos! Puedo ser una de las madrins virtuales?
Bezitoz

Cassiopeia dijo...

Cuetz!!!!
Qué tipo de niños eran ustedes?
Quedé aterrada con el relato. Me hubiera muerto al primer zurcido... Necesito clases de serenidad con el maestro tibetano de tu mami.
;)

Cassiopeia dijo...

Mayo, a mí me impacta hasta una picada de mosquito en la piel de mis hijos... pero soy la más orgullosa cuando van a la Cruz Roja a donarla.
Increíble, verdad? Ya son adultos!
Besos