Se atreven a seguir mis locos desmadres...

miércoles, 26 de mayo de 2010

“Mi papá le regaló muchas espermatozoides a mi mamá”

Durante mi sexto embarazo, los cuentos de las abejitas y las flores, la cigüeña y otras tonterías, nunca tuvieron espacio. En gran medida porque a mi Hijo Favorito, de los Mayores nunca se le hablaron boberas. Tampoco hubo conversaciones en tono de maullidos. El enano mayor tenía casi 4 años cuando se percató de que ya había “alguien” en mi “barriga”.

Nosotros no le quisimos avisar muy temprano por miedo a tener que explicarle cómo se malogran los bebés y que eso había sucedido 4 veces antes de que él naciera. Yo me había apertrechado de libros y gráficas para que él conociera mes a mes el progreso del bebé. De manera que no cabían cuentos de abejitas, flores ni cigüeñas.

Se le explicó hasta donde se consideró apropiado para la edad. No se detalló lo que no preguntó. Para distraerlo, le advertimos que algunas personas le estarían haciendo “el cuento de la cigüeña”.

Pero la gente… ¡ah, la gente! El primero de los eventos "aclaratorios" sucedió en la fila del supermercado cuando una doñita insistió en libreto de la cigüeña y mi Hijo Favorito de los Mayores perdió la paciencia.

-“¡ Ohhh nooo! Esa no es la verdad. ¿Por qué todo el mundo dice lo mismo? Mi papá le regaló muchas espermatozoides a mi mamá y una que era bien rápida se pegó del óvulo y va a salir un bebé. Y ya.”

Recuerdo como la voz chillona del enano paralizó el movimiento de mercancía sobre la cinta de goma. Recuerdo también el silencio de las máquinas registradoras. Para validar su versión de “la espermatozoide bien rápida” que se pega del óvulo para que salga un bebé, soltó la pregunta que sellaba su planteamiento:

-“¿Verdad, Mamá?”

(Ilustración, del Web)

6 comentarios:

Mayo dijo...

Jajajajaa!!!!
Esa sensacion entre orgullo porque tu hijo no se deja engañar y un "Oh por Dios, todos me miran" es en la que por lo general nos sentimos con cada ocurrencia de estos muchachos.
Jaajaja, no paro de reir, jajaja.

Cassiopeia dijo...

Si supieras todo lo que me ha pasado en los supermercados... mueres de la risa.

Anda cuenta tus historias!

Ivana Carina dijo...

Aja jaja! Nooo! Mi vidaaa! Jaja!

Y si, los retoños tienen ese don para decir eso que deja helados a todossss! Jaja!

Me encanta este blog, Hermosa!!

Besotes de esta madre patagónica! =)

Cassiopeia dijo...

Ah, mi Madre Patagónica favorita!

Son divinos ellos. Yo me río muchísimo con los cuentos deln tuyo.

Bienvenida seas para compartir éstos desmadres.

Besos.

Cuetzpallin dijo...

Jajajajjaa... lo mismo le pasó a mi madre conmigo cuando ella estaba embarazada de mi hermana. Sólo que no fue en un supermercado, si no en el transporte público... y la señora de la cigüeña casi manda a excomulgar a mi mamá, jeje..

Cassiopeia dijo...

Cuetzpallin... Jajajaja!!!
ientras más cerrado el espacio, más gracioso. Y estiy segura de que tu madre,como yo... se sintió requeteorgullosa de haberle dicho la
verdad del cuento a una niña inteligente.