Se atreven a seguir mis locos desmadres...

martes, 22 de junio de 2010

¡Vacaciones de verano en "Camp Abuela"! I

Para niños citadinos, nada más exótico que los cuentos de cuando Máma se criaba en el campo; las aventuras con los animales de la finca; las expediciones al río con sus cinco hermanos; los juegos a esconder en los cafetales; los aterradores fuegos en los cañaverales; los cuentos de tipos fugitivos y de las siembras....

Entonces, cuando nuestros hijos tenían la oportunidad de ir “al campo”, la experiencia era particular según la personalidad. A Mi Hijo Favorito de los Mayores, que también fue El Nieto Favorito de los Mayores le gustó y lo disfrutó hasta el momento en que extrañó el Internet. No tuvo dificultades en acaparar el único televisor de las casa de los abuelos para convertirlo en pantalla de juegos electrónicos que mis viejos jamás entendieron. Demás está decir que se le permitía todo.

A eso le debo que mi padre se diera cuenta que el enano mayor no veía bien. “Creo que el nene necesita espejuelos”, me dijo Papi en tono de regaño. ¿Cómo era posible que el abuelo se diera cuenta y yo, su madre, no? Mami también me lanzó miradas de “Mala Madre”.

Nada, que tan pronto regresaron a la ciudad, lo llevé al oftalmólogo. El chico resultó tener un grado de astigmatismo mayor que el mío. Esos primeros espejuelos fueron la espada que me atravesó a el corazón. Recuerdo que mientras se medía monturas, le dije que los espejuelos pasaban a formar parte de su cuerpo y que los debía cuidar y usar siempre.

- “Entonces, ¿eso significa que antes me faltaba un pedazo de cuerpo?”, preguntó mi muchacho como estocada final.

-“Bueno, Mi Amor, antes no lo sabíamos”.

Mi sentido de culpabilidad fue tan fuerte, que todavía lo siento. Gracias Papi, por darte cuenta; por lo que hiciste y por lo que todavía haces. Gracias Mami, por lo que hiciste y por lo que sigues haciendo cuando pellizcas nuestras consciencias, aunque ya no estés presente. Quisiera que fueramos tan buenos abuelos como ustedes. Claro, de los nietos de mi esposo...

Ustedes... niet@s de mi esposo, sepan que vienen de una familia materna de "cascos vola'os", de mujeres de genio fuerte, pero de mucho amor. Valórenlo, que está en peligro de extinción. Espero que conozcan a su bisabuelo materno. Yo, -esté, o no... l@s conozca, o no- ya l@s amo intensamente.

(Foto del álbum familiar, x Cass. Mi Hijo Favorito de los Mayores con su tercer par de espejuelos... los primeros me dolieron mucho)

6 comentarios:

Soñadora dijo...

Ya ves Cassiopeia? Todo sucede por algo! Fue una suerte que tu papi se diera cuenta!
Bonitos momentos deben haber pasado en ese camp abuela!
Besitos,

Mayo dijo...

Eso suele pasar porque ellos están más pendientes de lo que les pueda hacer falta para que todo lo que les rodea encaje con ellos, jeje.
Pero naa, que bueno que se llegó a saber a tiempo y que bueno que tus peques hayan disfrutado mucho de sus abuelos.

Blanca dijo...

Hola amiga, nada, simplemente me gusta tu sabor de hogar. sigo leyendo por ahí en lo tuyo,permiso.

Cassiopeia dijo...

Buenos momentos?
Magicos momentos, Soñadora!
Deja que te siga contando... jeje

Cassiopeia dijo...

Blanca querida. Me alegra mucho que te guste. Seguimos comadreando porque estos chismes que le dejo en herencia a los nietos de mi esposo se siguen complicando... jejeje.

Anda y ríete... en confianza. Comadreamos y después que se enteren los nietos de mi esposo.

Cassiopeia dijo...

Si, Mayo.
Más que todo, ha sido una bendición.
Besitos