Se atreven a seguir mis locos desmadres...

miércoles, 16 de junio de 2010

Ni boxeador, ni soldado, ni…

¿Madre Castrante? Pues sí, pero no para evitarle a mis hijos que persigan su sueño. Solo para evitarles pesadillas. En primer año de universidad, Mi Hijo Favorito de los Mayores pareció tener una crisis de vocación. Le gustaba la ciencia, y quería estudiar ciencias. Ingresó al Departamento de Ciencias Naturales (CiNa). Hasta ahí todo va en la línea de “causa y efecto”.

Durante el primer día de clases de la primera clase de su primer año, esa primera profesora de la primera clase -que resultó ser Química- hizo lo que muchos acostumbran: el jueguito de “who’s who “, “por qué estás en mi clase”, “cuáles son tus aspiraciones en la vida”… whatever… Fue uno a uno, fila abajo, fila arriba, para que cada quien contestara. Muchos enfatizaron en los apellidos rimbombantes, las escuelas privadas de procedencia y -para impresionar aún mas- esas aspiraciones específicas y ambiciosas que tenían: ser médicos, farmacéuticos, investigadores… hasta un “cirujano de manos” asomó sueños.

Cuando le tocó el turno, el hijo de mis entrañas aque nació por cesárea, dijo: “yo quiero estudiar ciencias naturales, y quiero ser abogado”. No detalló las reacciones, pero estoy segura que todas las cabezas se voltearon hacia él, que como está acostumbrado a que le escuchemos con atención cualquier cosa que dice, ni se inmutó. Semanas después, me confesó que su expresión causó tal revuelo en CiNa, que lo llamaron a la oficina de la consejera vocacional.

-“Dígame joven, ¿sus padres lo están presionando para que estudie biología, o para que estudie derecho?”, le dijo.

-“Ninguna de los dos. Mis padres no me presionan para que estudie ninguna carrera”, me imagino que le habrá contestado.

-“¿Entonces? ¿Cómo es eso de estudiar en el Departamento de Ciencias Naturales si quiere ser abogado? Le podemos hacer una prueba para determinar sus aptitudes vocacionales", amenazó la joven mujer. Estoy segura que no sabía manejar la situación por falta de experiencia... sin menosprecio a los novatos.

Mi hijo me confesó que no pudo controlar la risa, y que cuando “la profesional en la adivinación de las carreras perfectas para cada quien” lo miró “estrujado”… más o menos le dijo que nosotros lo apoyábamos en lo que seleccionara, siempre y cuando se comprometiera a hacerlo con pasión.

-“Mis padres me apoyan en todo. Pero mi madre… eh… ella sí que me presiona. No me dejaría ser boxeador, soldado, piloto, paracaidista ni policía”.

Yo le hubiera añadido: “¡ni consejero vocacional!”

(Foto, de la Web; en casa nunca hemos tenido ese tipo de guantes)

6 comentarios:

Mayo dijo...

Jajajajajaja.
Jajajajjaaaa.
Ay que no paro de reir. "Ni consejero vocacional", jajaja.

Daiana Galeano dijo...

jajaja... pues sí, yo le agregaría lo mismo... Acaso una persona no puede disfrutar de diversidades?? he estado pensando en estudiar otra carrera, completamente distinta a la primera...espero no toparme con alguien como esa joven :)

Soñadora dijo...

Ligeramente cuadriculado el criterio de la consejera? jejeje
Besitos,

Cassiopeia dijo...

Mayo... yo tampoco paro de reírme... SIETE años después, cuando está a punto de terminar Derecho.
No hemos preguntado por la orientadora.quizás se fue a 'vacacionar'.

Cassiopeia dijo...

Daiana, no te limites.
Como dicen los empresarios... diversifícate.

Me tienes aque decir cuáles son esas profesiones que son tan distintas.

Besos

Cassiopeia dijo...

Sonnadora...
Ligeramente cuadriculado? Cuán generosa!
Abrazotes!