Se atreven a seguir mis locos desmadres...

jueves, 9 de abril de 2015

¡Ya vimos “Home”!

Dos sucesos incidieron en que durante las tardes de fechas como el Domingo de Pascua, agarráramos muchachos con bártulos y adoptáramos por costumbre las tardes de Cine Familiar de Papá, Mamá y sus Dos Hijos Favoritos:

(1).  Yo me enfermé, y se me hacía difícil hacer el viaje Bayamón-Ponce-San Germán-Ponce-Bayamón; (2).   Mami murió, y cuando las Mujeres-Motor de la Familia ya no están, se desmadran casa y familia.

En fin, que Nuestro Hijo Favorito de los Mayores recordó la vieja costumbre y nos convidó el pasado Domingo de Pascua a la tarde de Cine Familiar de Papá, Mamá, con él y su esposa (Mi Nuera Favorita). Aclaro que Nuestro Hijo Favorito de los Menores (soltero y sin novia oficial) no nos puede acompañar porque vive en otro país.

¿La verdad?

Lo más que me gustó del domingo fue compartir con nuestro Hijo Favorito de los Mayores y Mi Nuera Favorita; verlos, conversar con ellos y que pudiéramos cenar fue lo mejor de la Tarde de Cine Familiar.

Lo mejor de la película fue la música, la canción tema en la voz de Jennifer López, el mensaje de que no hay menor lugar que el que llames hogar -aunque estés en otro planeta- ni mejor compañía que las personas que reconozcas como familia. 

En el caso de nosotros -que es muy particular- Nuestra Nuera Favorita es de otro país, habla otro idioma… ahora tiene un nuevo lugar que puede llamar “home”, y ha añadido una nueva familia a la que ya tenía. 

viernes, 3 de abril de 2015

Viernes Santo en San Germán

Querid@s futuros niet@s:
Les recuerdo que mi familia es de un campo de San Germán, un pueblo pequeño al suroeste de Puerto Rico. Cuando yo me criaba, era pequeño y guardián de tradiciones; desde las religiosas hasta las culinarias.

Sus padres, educados en escuelas católicas en el área metropolitana (a dos horas y media de distancia de San Germán) tenían dos semanas de vacaciones escolares durante la Semana Santa y Semana de Pascua. Nosotros, sus abuelos, teníamos trabajo excepto el Jueves Santo y Viernes Santo. 

Esos dos días los pasábamos en casa de sus bisabuelos maternos, donde los adultos ayunábamos (o almorzábamos pocas cantidades de sierra fría en escabeche acompañado de ñame banco y suave, hervido en sal, y agua, costumbre que para su abuelo es el equivalente a un atentado de homicidio por inanición). Sus padres tenían el privilegio de que la bisabuela Isabel les friera surullitos de harina de maíz.  

“Privilegio”, porque el Viernes Santo era para reflexionar mientras ustedes veían año tras año la versión Technicolor de “Los Diez Mandamientos” con Yul Brynner, filmada en el 1956 en blanco y negro.

No se cocinaba, limpiaba ni planchaba.

Nunca hicimos la tradición de visitar los 7 altares. Pero sí las demás. Esta semana uno de Nuestros Hijos Favoritos nos comentó sobre su recuerdo de las procesiones de Viernes Santo, las canciones, la “procesión de las velas” y las imágenes preciosas protegidas en urnas transparentes que cargaban hombres vestidos de negro.

Sepan que sus padres desfilaron como pueblo en las procesiones organizadas por miembros de la comunidad católica de las distintas parroquias sangermeñas. Recuerdo los sonidos de la música que golpeaba el pecho con el tun-tun de los tambores. Recuerdo también que personas comunes se convertían en actores representando Cristo, cargando la cruz literalmente a cuestas seguido de fieles vestidos como soldados romanos, a mujeres representando a la Madre de Jesús y a María Magdalena, y al resto de personajes de ese triste episodio de la crucifixión de Jesús.

Un Viernes Santo de aquellos, Nuestro Hijo Favorito de los Menores preguntó a boca de jarro que por qué hacían eso todos los años si sabíamos que iba a llover y que el “Domingo de Cuascua”, Jesús ya estaba vivo otra vez y que por eso la escuela daba otra semana de vacaciones.

La música de la banda opacó el comentario. Los pocos que lo escucharon disimularon la risa que les provocó la ocurrencia.

Cuando ese enano cumplió 8 años y su hermano 12 no pudimos volver a las procesiones de Viernes Santo porque mi condición de salud empeoró. Ellos continuaron yendo a "Camp Abuela/Semana Santa y Cuascua" por varios años. Hoy siguen la tradición sus tías-abuelas que viven en el mismo campito de San Germán, que aunque ha crecido, sigue siendo un pueblo que conserva tradiciones.

viernes, 27 de marzo de 2015

Temple, o Slime

Queridos Hijos Favoritos:
Existe una cosa que en español se llama "temple" y no significa ”templo”, como pudiera ser en inglés.

Se trata de una especie de serenidad que te permite aguantar cada sofocón injusto de parte de alguien; especialmente de los jefes. ¿Qué por qué les hablo de esto hoy?

Sencillamente porque ambos han pasado malos ratos en sus respectivos trabajos, y por la forma en que anoche me describió el último incidente el Favorito de los Menores, creo que se hace más que pertinente.

Antes que todo, bienvenidos al mundo de los adultos. Aunque no es un comportamiento estandarizado, lo van a volver a experimentar. 

Lo que me preocupa la manera en que me explicó lo que pasó y cómo se sintió. No quiero que les dé un soponcio y terminen en una Sala de Emergencia por cuenta de un ataque de alta presión, ni de la golpiza que les pueda dar un guardia de seguridad de sus respectivos centros de trabajo.

Yo no les puedo hablar mucho del temple, porque no nací con ese chip. Lo he tomado prestado en casos de emergencia cuando ejercía mi profesión de periodista. La frustración de no poder probar que una persona defalca las arcas gubernamentales, laceró mi bilis y casi boto baba verde por la boca.

Pero miren a Su Santo Padre, su éxito en el mundo de las ventas se debe a que cuando un cliente le dice de lejos que “no lo puede atender”, él se hace el desentendido. Se le acerca y le da las gracias por decirle que “no se fuera porque lo quería recibir”.

Digo, ese es un buen truco de ventas. Pero es una forma de explicarles que no pierdan la paciencia en los trabajos para que no se les pierda la baba verde.

Nunca les compré Slime, y es tarde para jugar con esa babosería verde. Así que temple, hijos de mi alma. Aunque nunca esta demás ir a orar a un templo 

sábado, 21 de marzo de 2015

Aprobada en un tris-trás la película "Home"


Acabo de hablar con Mi Hijo Favorito de los Mayores, y aprobó inmediatamente "Home", la nueva película de DreamWorks. Es que no veo películas violentas, de horror, ni de guerras, especialmente las que tengan que ver con Hitler ni Vietnam.

Ni siquiera los documentales de ese tema...

Ya me dijo que quiere ir conmigo y que me voy a sentar cerca de su esposa porque a las dos nos gusta el popcorn. 

Texteé a mi Hijo Favorito de los Menores, y también la aprobó. Él la verá en Nueva York, cuando esté disponible gratuitamente. Nosotros iremos con el Mayor, que vive a media hora casa. 

Quedamos en que sea semana y pico después del estreno porque estoy en una etapa de mi vida en la que no soporto los gritos de los niños, y pudiera llamar a Herodes... ¡durante la película, y a viva voz!

viernes, 20 de marzo de 2015

Este blog es para ustedes

Queridos niet@s de mi esposo:

Mi hijo Favorito de los Menores cree que me dio tremenda sorpresa al decirme que estuvo a punto de publicar un comentario en la entrada anterior de este blog.

Parece ser que le dolió que hubiera escrito despectivamente de su batida de "remocate" (remolachas con aguacate). Pues sepan, hijos de mis hijos y nietos de mi esposo, que este blog es para ustedes.

Como ya deben saber desde Conviviendo con Intruso, (mi trabajo final del Magister de Periodismo Digital), esta "casita de palabras y sentimientos" surgió como un anecdotario para ustedes. La idea era, y sigue siendo, que no se olviden recuerdos, chistes y canciones importantes para la familia.

Los médicos llevaban años diciéndome que me iba a morir "pronto", que el meningioma fu... que el meningioma fa...

Ruth, aquella editora chilena que sus padres deben recordar, me instó a "escribir un libro" sobre la experiencia... jajaja... como si se tratara de un articulo para la Sección de Viajes. 

Me concentré en luchar para sobreVivir y ver crecer a sus padres.

Hice la maestría que engendró los blogs durante los meses en que arreciaron las peores convulsiones que he tenido. No me rendí. Seguí estudiando y haciendo trabajos hasta tarde en la noche, o desde temprano en la madrugada.

Entradas de Conviviendo y de su blog gemelo A Cualquiera le Sucede, empezaron a incluir experiencias relacionadas a sus padres. Llegó  el momento en que eran tantas, que las uní en este blog que se llama deMadre. Próximamente les contaré sobre la expresión. No es en vano que dicen que soy "malhablada". 

Ya les conté. Los amo, aunque no hayan nacido todavía.

***Mientras tanto, Manolo, te reto a que no te escondas y cuelgues comentarios con tu nombre. 

jueves, 19 de marzo de 2015

Remolachas con aguacates

En mi puta vida pensé que mis hijos me hicieran travesuras como esta. Y menos, después de vieja.

Ellos saben que no me gusta mezclar frutas con vegetales, y que hay vegetales que nunca comería. Batata y remolacha son dos ejemplos.

Los detesto hasta de mencionar su puto nombre. Los aguacates me encantan, pero en compañía de un buen arroz con habichuelas, arroz blanco, arroz mamposteao, arroz con bacalao, y hasta con una paella... Pero, ¿con remolachas, y en una batida?

(Sorry, interrumpo la redacción por un ataque de náuseas). 

Regreso y escribo rápido. El issue es que durante una de sus breves visitas, Mi Hijo Favorito de los Menores, me preparó una "batida" con fresas y aguacate. La probé. Le dije que sabía rara. Entonces, el huevón me dijo los ingredientes.

¿Huevón dije? ¡No! "¡Güevón!" Mejor aún: "jodío güebón"; y como estás en Estados Unidos: "jodío fucking güebón". Y como nos decías cuando eras chiquito... Ahora te lo digo yo a tí: "te voy a matar".

* sobre las remolachas, hablamos otro día. Por ahora, solo te digo que debí de haberte dado una sobredosis para que te pusieras color remolacha
* deberías sentirte culpable
* también debí haberte dado una sobredosis de zanahorias, cuando empezaste a colorearte y yo creía que con las zanahorias te evitaba el uso de espejuelos
* nada de perdones por la utilización de "malas palabras". Siempre he dicho que no hay palabras "malas palabras" 
* "no hard feelings"
* no te voy a matar... aunque a veces quisiera querer...

miércoles, 18 de marzo de 2015

Los nenes ya tienen sus propios nidos


Queridos hijos de nuestros hijos:

Si les decimos que estamos orgullosos de sus padres, nos quedamos cortos. 

Quiero que ustedes sepan -en blanco y negro- que estamos rebosantes de alegría, satisfacción, orgullo y todos esos sentimientos que ustedes conocerán cuando los hijos de sus hijos adquieran sus propios hogares.

Nuestro Hijo Favorito de los Mayores compró un apartamento en Santurce, un vecindario que en otra época hubiera sido de "dudosa reputación". 

Nuestro Hijo Favorito de los Menores compró un apartamento en Harlem, un sector de Nueva York de ultra mega "dudosa reputación" desde que el mundo es mundo.

Aun así, apoyamos sus respectivas selecciones de vecindarios, desde antes de que juraran y perjuraran que ambos sectores se estaban "arreglando" y en vías de convertirse en áreas "hip". En ese momentos no sabíamos si eran "hippies" (horror, dijo Mamá Gallina), hip-nóticos, o de hip-ocondríacos... pero apoyamos a nuestros muchachones, ya, de 28 y 24 años. 

Acompañamos al primero en todas las etapas del proceso de compra. Visitamos e inspeccionamos la propiedad, nos fajamos con los del banco; con los dueños del proyecto, y cuanto ser humano imaginara boicotearlo. Al final, su abuelo lo acompañó el día de la firma de las escrituras.

Gran satisfacción.

Nuestra aportación de orientación con el segundo, fue igual de intensa. Aprendimos sobre las leyes que rigen transacciones. Nos fajamos con un abogado  por teléfono y por Internet. Me imagino que ambos métodos serán "primitivos" para cuando ustedes sean adultos.

Igualmente pienso que para esa época no se estilará que los padres sean tan amorosos, ni estén tan vigilantes de los intereses de sus hijos. Las computadoras nos sustituirán. 

Lo que no van a poder replicar son los besazos y las alegrías nuestras de saber que cada uno ya tiene su propio nido.




viernes, 13 de marzo de 2015

"No te asustes. No soy tan feo"

Esta noche, hablando con Mi Hijo Favorito de los Menores, me dijo que se acordó de mi hoy porque cuando salió del (o entró al) elevador, una persona se asustó con él.

En situaciones como esa, yo le he dicho a mi muchachote "no te asustes, que yo no soy tan fea".

Él me lo recordó, y me dijo que si la asustada hubiera sido mujer, se lo hubiera dicho. ¡Está deMadre este muchacho!

Debe ser difícil ser un hombre guapo en Nueva York.




jueves, 12 de marzo de 2015

Gloria, mi nueva cuidadora

Queridos Nietos de Mi esposo: Para cuando ustedes crezcan, posiblemente no existan los dibujos animados.

Otro día les explico.

Por ahora, les cuento que le digo “Gloria la Cuidadora” a mi nueva “caregiver”, y cuando lo hago pienso en "Dora la Exploradora".

La única persona que se dio cuenta de la relación idiomatica entre Gloria y Dora  
fue Tito: el socio de mi Hermana-Angel de la Guarda.

Otro día les hablo del Gran Tito. Y ya les debo dos temas adicionales...




martes, 10 de marzo de 2015

deMadre, deRegreso

Si buenas son las pausas, mejores son los regresos. Aplica a casi todo, excepto a algunas rupturas matrimoniales... creo yo…

Recuerden eso, nietos de mi esposo. No es broma.

En fin, que el 21 de octubre de 2013, mi plan fue “tomar unas vacaciones de los tres blogs debido a mis quebrantos de salud”, pero entre una cosa, y la otra, “la pausa” se convirtió en un hiato de 18 meses. 

En aquél momento, “los quebrantos” me quebraron todo, excepto el ánimo. Pero la intensidad y frecuencia de mis convulsiones (¿les había dicho que convulso?) me pegó duro.

En ese periodo de tiempo: me dejé las canas, se incendió 1/3 parte de nuestro hogar, Nuestro Hijo Favorito de los Mayores se compró su primer carro, un apartamento, y se casó... y obviamente, se mudó. ¡Ley de Vida!

Nuestro Hijo Favorito de los Menores se graduó de universidad, aceptó un trabajo en Nueva York, compró un apartamento, cambió de trabajo y nosotros nos integramos a la lista de amigos que ya conocen lo que es “el Nido Vacío”. De nuevo: ¡Ley de Vida!

Ahora, regreso a continuar este anecdotario sobre las peripecias de una madre desmadrada. Esto, en "beneficio" de ustedes, nietos por nacer. Antes que se enteren por otro, se lo cuento yo.

lunes, 21 de octubre de 2013

Diseño Low Budget


Queridos futuros nietos de mi esposo: Ya les conté del afán de su abuelo por el café, y de cómo la fundación que presido le ha auspiciado casi una decena de Cursos, Talleres, Certificaciones y Educaciones Contínuas…

¡Todo en beneficio del colectivo!

Si su agüelo hace buen café, todos nos beneficiamos. Especialmente yo, ya que vivimos solitos desde que sus padres/tíos se convirtieron en Gente Grande.

Pues les cuento que en estos días, me hizo un café Art Latte/ Low Budget. Les incluyo la foto porque la verdad es que si la ven sus maestros baristas, lo cuelgan en retroactivo. Me dijo que la idea era regalarme una “carita feliz”. ¿La verdad? Me provocó un ataque de risas taaan pegajoso, que nos reímos hasta que nos dolieron las caras, que sí… se nos veían muy felices.

Les ruego que no la publiquen. Aprovecho para pedirles que no sean tan traviesos como la agüela, que esta chatita sandunguera deberá ser recordada como santurrona por los siglos de los siglos… cuando ustedes, nietos de mi esposo, sean mega super tatatatarabuelos…

martes, 9 de julio de 2013

Bertha y Chantal

Interrumpimos la programación del blog, para emitir un alerta de Cumpleaños Huracanado por segunda vez en la vida de nuestro amado Hijo Favorito de los Mayores.

El primero fue en 1996, cuando Bertha nos sorprendió. Unas 6 casetas de acampar acomodaban a 18 adolescentes en nuestro patio. Ellos no durmieron. Nosotros tampoco. ¿Los vecinos? Sus hijos estaban en nuestro patio también, y nunca le hemos preguntado.

Después del desayuno en masa, Mi Esposo Favorito salió al supermercado a comprar helado para la fiesta de cumpleaños. En la fila del supermercado, la víctima de mis amores fue el punto de atención. Las filas de compradores impacientes en cada una de las 6 cajas registradoras cargaban cajas con botellas de agua, comida enlatada y utensilios sanitarios anticipando fallas en los servicios de agua y luz…

En ese momento Mi Esposo Favorito se enteró de que estaba llegando Bertha. Lo que no sabía el resto en Servicio Nacional de Meteorología era que nosotros ya habíamos sufrido los estragos de un feliz cumpleaños.

Hoy, Mi Hijo Favorito de los Mayores cumple 28, y por ahí viene Chantel.

Pensé enviarle al apartamento a una chica vestida de Marilyn Monroe para que le cantara “Happy Birthday” como le hizo la MM original a JFK. Obviamente hubiera sido para el disfrute de sus amigos y vergüenza del cumpleañero.

Desistí de la idea porque ya Janet, la esposa de Fernando –sus entrañables amigos, vecinos y padrinos de boda- me dijeron que van a cenar a La Puttanesca. Especifico que se trata de una pizzería “New York Style” (¿?), localizada en un barrio de re-puta-ción dudosa.


Pero la sabia Súper Mamacita de la Criatura, aprendió hace muchos años que a partir de la mayoría de edad, Papá, Mamá y hermano celebran el fin de semana antes un cumple chiquitito privado, con un bizcocho chiquitito y velas que chispeteen estrellitas requetechiquititas. Así el día oficial del onomástico, el joven adulto lo celebra con sus amigos, cervezas… y este año, también con Chantel.

Felicidades, Hijo Favorito (de los Mayores)

lunes, 1 de julio de 2013

Cuatro con cafeína (I)

Querid@s Nietos de Mi Esposo, e Hij@s de Mis Hijos Favoritos:

El café se ha convertido en un denominador común muy interesante en nuestra familia. Por eso es el regalo que comparto en el Cuarto Aniversario de las 3 casitas de letras de Cassiopeia.

Como saben, soy  persona de campo. Me crié en una finca de café y cañas de azúcar. Sin embargo, nunca tomé café de niña porque mis padres y abuelos decían que ya yo era demasiado zahorí y la cafeína me sobrecargaría de de energías innecesarias.

Empecé a tomar café después de casada. Me capturó con una cuota de 2 tazas diarias. Cuando quedé embarazada de sus padres, disminuí la cafeína a una taza. Después del sexto y último embarazo, volví a tomar dos tazas.

Nunca he tomado café fuera del que hace su abuelo. Por eso bromeo cuando digo que ni en ese aspecto le he sido infiel. Ya sus padres les explicarán lo que significa.

Su abuelo nació y se crió en NY. Sus padres –que fueron sus bisabuelos- formaron parte de las miles de familias que emigraron a la babel de la costa este de gringolandia. Conservando costumbres boricuas, se crió tomado café. No se la marca, ni si era puertorriqueño. Eso sí; apostaría a que lo hacían hirviendo el agua y pasándola por la media.

De regreso a Puerto Rico, continuó tomando su cafecito, pero ya con mejor sabor. Cuando nos casamos teníamos una grekita de metal, lo normal en la mayoría de las casas hace 30 años. Con los años fuimos sustituyendo las máquinas de café con otras mejores. “Más complicadas”, decía yo. “Para hacer mejor café”, decía mi esposo.

Durante unas vacaciones en Italia, vimos una cafetera industrial en cobre, de las que tienen en pajarito arriba, muchos vericuetos con botones y mangueras de metal. Su abuelo quedoo deslumbrado ante el escaparate de la ferretería.  Habíamos visto una similar en La Bombonera en el Viejo San Juan. 

El costo y tamaño hacían imposible la inversión para un matrimonio joven de turistas caribeños. Compramos una Pavonni, versión sencilla. Así que de regreso a casa incursionamos en lo que hoy son transacciones tan normales como tomar agua: hicimos el pedido de una Baby Gaggia…



La historia de cómo nos une el café continuará. Mientras tanto, celebremos el Cuarto Cumple de Cassiopeia…

domingo, 9 de septiembre de 2012

¡Alabada sea la tecnología!


"¡Alabada sea la tecnología... porque sin ella no podríamos disfrutar de este tipo de maravilla floral. ¡Espero que les guste!”  Así leía un mensaje de correo electrónico que me envío una amada amiga desde Filadelfia.
Temí que fuera una de esas cadenas de mensajes amenazantes que te advierten que la parte un rayo en caso de que no lo reenvíes… ¡y decidí ponerme a riesgo! Entonces encontré un regalo que he decidido compartir a manos llenas. Inicialmente hice lo mismo que mi amiga, y lo reenvié a mis “especiales”. Pero al momento sentí que me arropaba una nube de egoísmo y mezquindad. Lo colgué en féisbuc y le dí un tuit.

Tiene razón mi amiga al alabar la tecnología: el multimedia que comparto acelera el hermoso y suave proceso de los pétalos en proceso de florecer. ¿No es así como crecen nuestros hijos? ¿Como nos desarrollamos, sanamos y perdonamos?

No por vagancia y sí por regalar a todos los amigos fieles, a los no tan fieles; a los amigos de hace 3 años, a los nuevos, y los que llegarán: ¡Buen Domingo! ¡Buena Semana! ¡Buen Siempre!

domingo, 26 de agosto de 2012

Dulce destrucción


Mi Hijo Favorito de los Mayores me “sorprendió” esta semana con Billy Holiday. Inicialmente pensé que quiso impresionarme con una pieza musical más antigua que yo. 

La verdad es que la acababa de descubrir como música de fondo de Fallout 3, un juego de tanto horror apocalíptico que me niego a detallarlo. Los hechos son los siguientes:


Me puso los audífonos de su i-Phone con “Crazy He Calls Me”. Mis locas neuronas hallaron inmediatamente voz, música y letra en el disco duro de mi memoria. Se me hizo un reguero con la serotonina de la felicidad cuando me confesó que le gustaba la Holiday y la música de la época.

Cuando le dije que teníamos CD’s de blues clásicos -en caso de que quisiera pasarlos a la i-Pod, al i-Phone o al “ay”-Que Fuera-  me miró con ojos de “¿qué-te-pasa,-Máma?” Acto seguido, me disparó: “Los bajé de i-Tunes (de la i-Store). No son pirateados, aunque ya se les debe haber vencido el copyright”.

Sus ojos de mirada acaramelada me hicieron olvidar que es un abogado de 27 años que domina el tema de las patentes. Ví un muchachón travieso que todavía se distrae frente a la PC y  se las arregló para hacer reír a su mamá… que conocía los blues, pero que nunca pensó en el sacrilegio de usar esa música en un juego electrónico que describe la destrucción de Washington.

Hace semanas que no me provocaban las Canciones de Domingo. La Holiday, me provoca siempre… pero cuando veo a mi muchacho bailando blues con los ojos cerrados… ¡me seduce aún más! 


domingo, 29 de julio de 2012

Alados


Ya Mi Hijo Favorito de los Menores vuela solito en la jungla de Nueva York. Trabaja. Tuvo la bendición de que le ofrecieran trabajo antes de graduarse. Me ha dicho mil veces, que no lo vamos a ver en Navidades porque no va a tener vacaciones. ¡Voló! Estamos orgullosos de ese plumaje fuerte y hermoso.

Mi Hijo Favorito de los Mayores también vuela solito aunque su centro de operaciones todavía está con nosotros. También tuvo la bendición de un trabajo seguro antes que muchos de sus compañeros de clases. Lo emplearon antes de revalidar y de graduarse de una universidad cerrada por una huelga. Ya está hablando de compromiso y planificando casamiento. Para efectos prácticos, ya vuela. Estamos orgullosos de ese plumaje fuerte y hermoso.

lunes, 7 de mayo de 2012

“Nova 1972” (lll)

El flamante Chevrolet auto azul pavo, nunca tuvo “flamas”. Jamás de los jamases pinturas como las de los carritos Hot Wheels de Mattel. Creo que tenía unas rayitas pintadas a los lados; de esas que le dan “aire” deportivo para que las chicas se fijen en el conductor. Debieron ser blancas para combinar con la capota. O, ¿habrán sido negras para combinar con las gomas? No creo. De lo que sí estoy segura es que no fueron amarillas… como la vimos una mañana de domingo. ¿Cómo pasó?
Voy por partes. Pero antes que todo, admito que mientras más millas acumulara en la carretera Mi Hijo Favorito de los Mayores, más tranquila me sentía yo. Me costó mucho superar la intranquilidad de “la hora de llegada” por las madrugadas, pero ese es otra historia no relacionada al Nova 1972… 
Descubrimos la franja amarilla una mañana de domingo cuando hice que mi esposo se levantara tan pronto asomaran los primeros rayos de sol. Su misión era mirar por la ventana para confirmar que el conductor había llegado sano y salvo. Se suponía al llegar a casa, los jovencitos tocaran la puerta de nuestra habitación, y entraran a darnos el besito de buenas noches, aunque fuera casi de día. Esa mañana, el chofer no nos saludó y al despertar –como era de imaginar- yo trepaba paredes. 
Cuando mi esposo miró por la ventana, se dio cuenta que el carro tenía un guayazo amarillo que empezaba por la puerta y se extendía ¾ del vehículo. Decírmelo tuvo efectos melodramáticos. No decirlo hubiera sido peor. A insistencias mías, el padre de las criaturas se vio obligado a verificar las condiciones físicas del conductor y corrió a la habitación: ¿Chocaste? ¿Te chocaron? ¿Te chocaron mientras el carro estaba estacionado? Todas las contestaciones eran en la negativa, en la negativa soñolienta. Hasta que llegó ante el Gran Jurado, que soy yo. 
“Mi amor, mírame a los ojos. ¿Te pegaste demasiado a una pared amarilla, o a un cilindro amarillo, te asustaste, le diste reversa, y volviste a darle al mismo obstáculo que solito, sin que nadie te avisara... se te puso al frente del carro?” La respuesta –finalmente- fue en positivo. Mi esposo no lo podía creer. ¡Tan fácil que es encontrar las respuestas! “¿Dónde fue mi amorcito? ¿No te heriste? ¿Nadie se afectó?” El misterio se resolvió en cuestión de segundos: estaba cansado, hambriento y medio dormido después de una noche de juerga. Camino a casa, se detuvo en un Dunkin Donuts con el propósito de hacer la orden por la ventanilla y “rozó” el poste de seguridad ubicado estratégicamente para evitar que conductores soñolientos, cansados, hambrientos y amanecidos, destrocen la pizarra del menú y de los pedidos.
Demás está decir que tan pronto tuve la oportunidad, pasé por el cilindro de cemento. No por dudar del testimonio del nuevo conductor… ¡quería ver cuánto duraba la pintura azul! Tras la graduación de escuela superior, el bachillerato de universidad y la Escuela de Derecho, confirmo: ya la pintura azul del Nova 1972 no forma parte de la decoración. ¿La Canción de Domingo en Lunes? Se la cantaba el hermano menor -un salsero de siete suelas- cada vez que lo quería molestar con ritmo… ¡y a mí con la letra machista!

domingo, 25 de marzo de 2012

“Nova 1972” (II)


¿Quedó claro que el “Nova 1972” era un Chevrolet azul pavo con capota blanca? Lo digo para quedar en record y que no se le confunda con el hermano menor de una Súper Nova.
Estóica hasta el final del curso, la nave sufrió las travesuras de los compañeros de clase de Mi Hijo Favorito de los Mayores. En una ocasión, los amigos de las risas le despegaron los “espares” (spark plugs) y el carro daba halones. Tampoco corría a la velocidad acostumbrada. El recién estrenado conductor de aguas dulces, no pensó en llamar al padre o al gruero, y siguió hasta casa. Se le había dicho, que nunca corriera el carro si descubría un ruidito, un fallo, o lo que le pareciera "diferente", ya que podía ser un aviso de un problema mecánico serio y peligroso.
El fiel amigo de la familia aguantó el trayecto (y las cuestas) como mejor pudo. No recuerdo bien, pero creo que el padre de la criatura descubrió el desperfecto. En otra ocasión, los muchachos le pusieron piedritas en los tapabocinas de las gomas y el carro sonaba como una maraca. Nuevamente, el inexperto conductor no pudo identificar el sonido, y aunque asustado, llegó a casa. Todavía hoy no paramos de reírnos.
Seleccioné a las Bond como Canción de Domingo porque para esa época lo tenían loco… más loco que el carro.

domingo, 19 de febrero de 2012

“Nova 1972” (I)

El primer vehículo que condujo Mi Hijo Favorito de los Mayores, fue un Nova de 1972. Era azul pavo con capota blanca y muy sexy en sus buenos tiempos. Fue el regalo que recibió mi esposo al graduarse de Escuela Superior. No es que su familia fuera rica… así que me imagino que fue un gran sacrificio para el bolsillo de sus padres. Yo siempre he pensado que es una barrabasada regalarle un carro nuevo a un hijo. Pero eso es tema para otro día.

Después de ser testigo mudo de jodederas universitarias, la nave azul estuvo estacionada en la casa de los padres de mi esposo por más de 20 años, hasta que nuestro primogénito sacó su licencia de conductor. Nunca supe si el auto salió de su garaje original cuando los abuelos se dieron cuenta que esta chatita no le regalaría un carro a un muchachito de 16 años… o, si el regalo era la excusa perfecta para salir de un "dinosaurio quema pozos de petróleo". El hecho es que cuando Mi Hijo Favorito de los Mayores llegó al colegio conduciendo aquél maquinón de lata vieja, ni él mismo se lo creía. Los hijos de los riquitillos del colegio jesuita usaban carros deportivos nuevos, o los BMW heredados de sus madres (quienes a su vez los sustituyeron por modelos más modernos); ¡y le hicieron una rueda para “admirar” el adefesio que apenas tenía radio y cassette player!

¡No podían creer que el chico condujera un modelo desaparecido hasta del recuerdo de sus padres! De hecho, los padres también giraban la cabeza admirando el milagro de que semejante pieza de museo maltrecho todavía rodara las vías públicas sin despedazarse. No sabían que se logró con un buen cambio de aceites y otros fluidos, la revisión de frenos y otras piezas imprescindibles para la seguridad de mis muchachos. Invertimos también en el tapizado y las 4 gomas; no faltaba más. De enterrársele un resorte en las nalgas… ¡se le hubiera roto el pantalón del uniforme!

La gran ventaja era que mi esposo no tendría que levantarse temprano para llevarlos a la escuela. Y que ellos tendrían un cierto nivel de “independencia” a los 17 y 12 años… aunque estuvieran “atados” a escuchar el único cassete que había sobrevivido la era de los CD’s y las i-Pods. De todas las piezas, hoy rememoran la que menos le gustaba, pero de tanto escucharla, la cantan de memoria recordando cuentos que no han compartido con nosotros. Por eso “Celos” es hoy la Canción de Domingo... aunque no nos guste... yo ya la tarareo...


lunes, 30 de enero de 2012

"Las cosas, se hacen bien...

... o no se hacen."
Eso le he dicho a mis hijos siempre. Y ahora, no puedo creer que lleve horas sin lograr corregir la tipografía de las 3 entradas que subí hoy.
Para confirmar si es problema de Mr. Blogger, o de Doña Cassiopeia... hago una prueba con estas líneas.

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