Se atreven a seguir mis locos desmadres...

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domingo, 22 de mayo de 2011

A Mis Muy Deseados Hijos (el Favorito de los Mayores y el Favorito de los Menores)

La mujer que dice que carga en su vientre un “Upsss”, o “accidente” producto de un espermatozoide travieso y un óvulo indisciplinado, no tiene mi respeto.

Hoy -Domingo de Canción- aprovecho para cantarle a Mis Muy Deseados Hijos (el Favorito de los Mayores y el Favorito de los Menores). En medio de un diluvio de lluvia y llanto, les repito por enésima ocasión que fueron muy, muy… mucho, mucho… muy y mucho deseados. Les vuelvo a decir lo que saben: que los adoro. Que son la luz de mis ojos, y que aunque sean adultos, haría lo que fuera por verlos felices.

Nada, mis amores, que me ha puesto sentimental el día y los noticieros con titulares de maltrato infantil.

Estoy segura que ustedes, Futuros Nietos de Mi Esposo e Hijos de Mis Hijos, bajarán de sus respectivas estrellitas para hornearse en las casitas de sus Maravillosas Madres. Espero estar ahí para consentirlos y cantarles en el mismo sillón donde mecía a sus padres.. con la misma voz entrecortada por la emoción...

(Foto del Web)

Peinas el aire

Si supieras cuántas veces he soñado
dibujando en mi cabeza, dándole forma a mis sueños,
la ilusión se me llevaba como a un niño
de pensar que te quedaba dentro tan poquito tiempo

y llegaste al fin cuando asomaba el alba,
y fue la más bonita madrugada

Peinas el aire con tu aroma de bebé
que a medida que pasaba el tiempo deseábamos tener
las noches se iluminan sólo con poder llegarte a ver
sonreírle a nuestras vidas siempre en cada amanecer

Al instante de la espera fueron siglos
no acababan mis poemas, que difícil fue dormir
andabas en mi cabeza, alterando mi desorden
te alojabas en mi alma, rozando mis emociones

y llegaste al fin con tu carita de ángel,
no olvidaré lo que sentí al abrazarte

peinas el aire con tu aroma de bebé
que hasta las flores tienen envidia del olor que da tu piel
haces que el cielo de la noche se ilumine si te ve
ofreciendo una sonrisa a las estrellas que te vieron nacer

aún recuerdo las preguntas que me hacían aquel tiempo
si eran claros tus ojitos qué color tenías de pelo

Peinas el aire con tu aroma de bebé
que a medida que pasaba el tiempo deseábamos tener
las noches se iluminan sólo con poder llegarte a ver
ofreciendo una sonrisa a las estrellas que te vieron nacer…

domingo, 6 de febrero de 2011

Los dos Cachitos míos

Los nietos de mi esposo e hijos de mis hijos deben saber -en caso de que yo no los conozca- que cada uno de sus padres es un “Cachito mío”.

Igual de especial, igual de amado. No hay favoritos. Aunque ésta canción me recuerde más al sandunguero, pícaro y salaíto “Prieto de Aguela”… Hoy día, Mami (o sea, la bisabuela materna de ustedes, “nietos de mi esposo, e hijos de mis hijos”), también diría que su Primer Nieto Favorito es tan “cachito y satito” como el Segundo.

¡Ay Mami! Aquí va esta Canción de Domingo dedicada a tí y a mis dos Cachitos: Mi Hijo Favorito de los Mayores, y a Mi Hijo Favorito de los Menores. Es la canción que tu nos cantabas a tus seis Cachitos… y que yo le repetí a los dos míos.

En éstos momentos, Mami, no sé si las amadas madres de los nietos de mi esposo las cantarán… pero aquí quedo en récord por si los enanos de tu cuarta generación se crían entendiendo español... ¡o japonés!

(Foto x Cass, del Álbum Familiar... mis dos Cachitos, con su Cacho de Padre)

Cachito mío, con Nat King Cole

Cachito, Cachito, Cachito mío,

pedazo de Cielo que Dios me dió
te miro y te miro y al fin bendigo
bendigo la suerte de ser tu amor.

Me preguntan que por qué eres mi Cachito
y yo siento muy bonito al responder
porque eres de mi vida un pedacito
al que quiero como a nadie he de querer.

Cachito, Cachito, Cachito mío,
pedazo de Cielo que Dios me dió
te miro y te miro y al fin bendigo
bendigo la suerte de ser tu amor.

A tu lado yo no sé lo que es tristeza
y las horas se me pasan sin sentir
tú me miras y yo me pierdo la cabeza
y lo único que puedo repetir.

Cachito, Cachito, Cachito mío
pedazo de cielo que Dios me dió
te miro y te miro y al fin bendigo
bendigo la suerte de ser tu amor.

Cachito (cachito)
Cachito mío (cachito)
ay pequeñito
de Mamá y de Papá.

Cachito (cachito)
cachito mío (cachito)
tu eres el amorcito
de Mamá y de Papá.

Cachito, Cachito, Cachito mío
pedazo de Cielo que Dios me dió
te miro y te miro y al fin bendigo
bendigo la suerte de ser tu amor.


domingo, 4 de julio de 2010

"No hay en el mundo para mí, otro capullo de alelí..."

En persona y mirándonos a las caras, ya sea felices, o tras uno de mis regaños, por teléfono, al textearme; ahora por Messenger y próximamente por Skype, mi Hijo Favorito de los menores acostumbra cantarme "Capullito de Alelí", de Rafael Hernández.

El otro día le pregunté la razón por la que le gustaba tanto la canción del alelí y me dijo que le traía muchos recuerdos de cuando era chiquitito. Estoy segura que el "Capullito de Alelí" de Rafael Hernández no se escribió con el propósito de acunar capullitos. A mí me funcionó con el enano más enano. Lo apaciguaba. Lo bajaba a "low". A no ser por esa canción, entre otros trucos, no me quiero imaginar qué hubiera sido del que decía indiscriminadamente "te voy a matar"... y de nosoros.

Tampoco pensé que a un brasileño le gustara tanto el capullito tan nuestro como para cantarlo en español en un importante concierto. Así que, gracias Caetano, te quedó súper. Especialmente con ese pelo engomado al estilo de los enamorados del siglo pasado. Me gusta tu suave acento portugués, tu sonrisa picarona, los saltitos que das al bailarlo... la orquesta, el escenario... es más, te daría hasta un beso en la boca... pero ésta noche me llegará el aroma seductor cuando me la canten por teléfono... y eso, Caetano, no me lo puedes dar tú.

Ustedes... niet@s de mi esposo, seleccionen canciones especiales para sus respectivas mamis. Las harán reventar de la felicidad.

"Capullito de Alelí" (Rafael Hernández)

Lindo capullo de alelí
si tu supieras mi dolor
correspondieras a mi amor
y calmaras mi sufrir,
porque tu sabes que sin ti
la vida es nada para mí
tu bien lo sabes,
capullito de alelí.

No hay en el mundo para mí
otro capullo de alelí
que yo le brinde mi pasión
y que le de mi corazón,
tu solo eres la mujer
a quien he dado mi querer
y te brindé lindo alelí
fidelidad hasta morir

Por eso yo te canto a ti,
lindo capullo de alelí,
dame tu aroma seductor
y un poquito de tu amor
porque tu sabes que sin ti
la vida es nada para mí,
tu bien lo sabes,
capullito de alelí.