Se atreven a seguir mis locos desmadres...

domingo, 6 de marzo de 2011

Coreografías en la cocina

Hasta ahora –cuando mis bebitos son unos hombrones- no me había detenido a pensar porqué a sus padres le gusta tanto cocinar. Estoy segura de que la razón principal es porque les gusta comer. Puede que haya influenciado en que tanto a su padre como a mí nos encanta cocinar y nos divertía hacerlo… excepto cuando él interfería en mi metodología de “sazón a ojo”.

Por eso, ustedes –hijos de mis hijos y nietos de mi esposo- no se asusten cuando vean a sus maravillosas madres hciendo lo mismo que por tradición se ha hecho en casa.

Desde siempre, “mi” cocina fue un mini-salón de baile gracias a la magia de un radio blanco clavado debajo de uno de los gabinetes. AM, FM y CD’s provocaron todo tipo de bailes. Boleritos con aromas a cebollas y a recao; salsa para la salsa… o sal y la pimienta bailando el chachachá. Solo competía con la música el sonido de la olla de presión.

Poco después, mi esposo instaló un pequeño televisor con capacidad para VHS. “¡Nada de películas cuando se cocina!”, dijo La Generala, que soy yo. Pero por mucho que mandara, siempre cedía a los reclamos de la mayoría... ¡Tremendo autoritarismo! Así que aunque hubo películas, la música siempre tomaba por asalto la cocina aunque fuera por los “canales de video musicales”.

El jolgorio se descontroló cuando la maquinita de DVD’s llegó a la cocina. Sospecho que ya sería porque los chicos eran más grandecitos y me convencían con besos azucarados. La época coincidió con las grabaciones de conciertos y películas.

Destaco que cuando llegó Shrek, practicamos la coreografía final dando traspiés entre el pasillo de entrada y el counter (unos) y otros entre el counter y la estufa. Durante la visita de una de mis hermanas -su tía abuela Marinés- hicimos bailar hasta a su esposo Ignacio y mis bellas sobrinas Coralys y Natalia… ”Dance to the Music…!” Por supuesto que pasamos el DVD de Shrek a la sala de estar y el grupo entero –capitaneado por La Generala- calcamos la bailadera que nació entre los aromas a cebollas y recao.

(Ilustración, de la Web)

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NOTA de la Generala:

¡Acabado de recibir! Mi Hijo Favorito de los Menores acaba de enviarme un mensaje por gmail. Me reclama no haber incluído el concierto “Fina Estampa” de mi novio Caetano Veloso… y yo, como soy “blandita de corazón”, lo complazco… porque lo bailamos y lo cantamos... hasta memorizar cada gesto. Y él como es tan pícaro...

Aquí te complazco, Mi Capullito de Alelí:

5 comentarios:

Susana Terrados dijo...

Es divino imaginar la escena. Yo, casi como vosotros, disfruto meneando las caderas al compas de la música mientras cocino.
Es como si la comida estuviera más rica.
Besos.

Cassiopeia dijo...

Gracias Susana!
Mi Hijo Favorito de los menores me acaba de regañar... dice que no incluí los sensuales videos de Caetano Veloso... así que corro a añadir una "nota" a la entrada...
Se las saben todas!

Margarita dijo...

Cassi!!!
me encanta leerte! besos!

Las recetas de Abunany dijo...

La verdad que hermosa escena de ver y que felicidad se siente !!!

El video de Caetano esta muy lindo , grax por compartirlo .

Un beso , cuidate y , Feliz día de la mujer !!
Nancy

la MaLquEridA dijo...

Al ver tus cebollas recordé a mi amigo Poeta que dice que el arte de despeinar las cebollas no se me da jaja.


Te recuerdo Amigocha.


Baila que algún día nos encontraremos y habremos de bailar mucho.